En un mundo donde lo cotidiano tiende a ser igual en todas partes, hay manos capaces de rescatar memoria, color y significado en cada retazo. Ese es el caso de Margarita Barrio Solorzano, una artesana de Nájera (La Rioja) que ha hecho de la almazuela —la técnica textil tradicional que une trozos de tela en composiciones singulares— el eje de su creación artística y funcional.

La almazuela, conocida en otras regiones como patchwork, tiene raíces profundas en la cultura textil de La Rioja. Su nombre (que puede derivar del término árabe almozala, utilizado para referirse a cobertores o alfombrillas) revela un pasado de necesidad que evolucionó hacia la belleza creativa de unir retales, combinando formas, colores y texturas para producir piezas de una expresividad sorprendente.
Margarita aplica esta técnica centenaria con una mirada personal: no solo confecciona los clásicos tapices o cubrecamas, sino que también transforma la almazuela en objetos útiles y actuales como cojines, neceseres, bolsos, mochilas, estuches y monederos. Cada pieza cobra vida a partir de fibras cuidadosamente seleccionadas, retazos recuperados de telas y una composición que apuesta por el equilibrio entre tradición y funcionalidad.

Su trabajo combina creatividad y oficio: diseñar secuencias de formas y colores, planificar la estructura del tejido y coser cada elemento con paciencia —una constante en la almazuela, donde cada puntada suma a un relato visual propio. Esta técnica no solo celebra la reutilización de materiales, sino también el valor cultural de una artesanía que sigue viva en talleres, cursos y encuentros de mujeres y creadores que la trabajan.
Margarita no tiene una tienda web, pero su obra se extiende más allá del taller gracias a su presencia en redes sociales. A través de Instagram y Facebook, comparte sus creaciones, recibe encargos personalizados y conecta con quienes aprecian el valor de un complemento hecho a mano. Esta forma de difusión le permite mostrar tanto productos terminados como detalles del proceso, invitando a quienes la siguen a descubrir la magia de la almazuela.

Además, su inscripción en el Registro Oficial de Artesanía de La Rioja certifica su actividad artesanal: en su ficha oficial se especifica que Elabora con la técnica de la almazuela tapices, cojines, cubrecamas, neceseres, bolsos, mochilas, estuches y monederos, recibiendo encargos y mostrando su obra principalmente a través de canales sociales.
La almazuela —y la labor de artesanas como Margarita— no se limita a piezas funcionales: es también un modo de narrar historias en tela, recomponer colores con sentido y ofrecer objetos que guardan el calor de lo hecho a mano. Cada creación es un testimonio de paciencia, creatividad y cariño por la tradición textil más propia de nuestras tierras.
Si quieres descubrir las piezas de Margarita Barrio Solorzano, ver sus últimas creaciones y encargar tus propias almazuelas, puedes ver su ficha como artesana y seguirla en redes sociales en @almazuelasmonamour y @marga.bbarrio


